sábado, 17 de agosto de 2013

Día 11

     Hoy salí con mis hijos a recorrer los bulevares en Porlamar, en un acto de valentía y de yo puedo sola, le dije a mi marido "Tranquilo mi amor, yo se para donde voy, además ni que me fuera a perder"....
En otro acto de Yo misma soy, me subí a un autobús que decía Porlamar- Playa el agua, junto a mis chamos, rodamos y rodamos, sudamos y sudamos... y con las respectivas preguntas: mamá ¿falta mucho? y yo les decía: ay ya va!!!! ya vamos a llegar...(y para mi misma!!! también anhelaba preguntarle a alguna persona, si efectivamente "faltaba mucho"?)
     Finalmente llegamos a una cuadra de la plaza Bolívar de Porlamar, e iniciamos la búsqueda del bulevar Guevara, le dimos la vuelta a una fuente linda que está ahí, la cual tiene a 4 niñas jugando a la rueda-rueda, tratando de explicarles a mis hijos como se llama y de que se trata esa escultura hecha fuente,  no conseguí la leyenda. seguí mi camino un poco frustrada, porque yo también quería saber, conocer, ilustrarme pues!!!
     Caminamos buscando un cajero automático, cuando lo vi a lo lejos!!! casi que sentí que habia encontrado el santo grial.  Hice mi diligencia, y a los pocos metros estaba un grupo de muchachos abordando a la gente; con esa táctica de: Señora le puedo hacer una pregunta???  y te cierran el paso, saben?. Yo les respondí  algo para esquivarlos y me entró una sensación de querer huir, lo hice caminé rapidito y jalone a mis chamos y salí de esa cuadra.... Caminé con una determinación desconocida, y cruce la calle, baje por una transversal y me reincorporé al bulevar, convencida de que estaba lejos del grupete preguntón, y resulta que mi hijo me dice al cabo de un rato de caminar: "mami, estamos andando en círculos, ahí está otra vez el banco"
     Moraleja: no salgas más sin Lewis, hasta que no te conozcas, por lo menos el bulevard!

Fuente de la Plaza Bolívar de Porlamar-Isla de Margarita

viernes, 16 de agosto de 2013

Día 10


     Entre los meses: marzo y julio, he ido y venido desde Caracas a Margarita un total de ocho veces, pero desde el 30 de julio estoy radicada acá, con muchachos y todo. Se hace fácil, porque no te has ido del país, solo caminaste unos cuantos kilómetros con la perolera, sin embargo, hay cosas como la manera de hablar y sus significados, los que a mi marido y a mi, nos hacen sentir una barrera de comunicación,
Les cuento: hoy se me ocurrió limpiar un poco uno de los cuartos con un coleto, revisé y descubrí que no tenía, o mejor dicho, no lo encontré entre tanta caja!!! Decidí ir a la bodega, a comprar  uno.
Llego, doy los buenos días...., me responden (cosa rara), eran como las 10 a.m, le digo al joven que atiende, -"Por favor me vendes un coleto"? y él me mira, y se rasca la cabeza, y entra, pasan diez minutos, y sale con una especie de ponchera, tobo o algo semejante, le digo: No, un coleto, de esos de trapear el suelo, y dice Ahhhhhhhh!!! ya se!!, se va de nuevo, y regresa con un haragán!!!! Lo veo y digo para mis adentros, uyyyyyyyyyyy!!! Trato explicarle con voz pausada, y haciendo un esfuerzo para que mis ojos no salieran disparados de sus cuencas, que yo lo que quería era un coleto.... el tipo se vuelve adentro, y esta vez sale con una mopa!!!! Demonios!!!! desde hace unos minutos estaba parada a mi lado una señora medio impaciente, que le dice al joven: Mijó, ella lo que quiere es una sábana, y yo volteo perpleja observando a mi traductora simultánea, y el tipo dice Ahhhhhhh, eso? entra,  ya por última vez aparece con el dichoso COLETO, en la mano y me dice son 40 bolívares....
     En ese momento comprendí que si acá la gente limpia con una sabana... tengo mucho que aprender.
Pedazo de tela que sirve para limpiar: Coleto (Caracas/Miranda
Sábana en Nueva Esparta, Lampazo Zulia)  
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